La celebración del Día Internacional de las Personas de Edad tiene como lema este año Viaje hacia la igualdad de edad con el objetivo de sensibilizar sobre las desigualdades que sufren las personas mayores y concienciar acerca de la necesidad de trabajar en la prevención de las que surgirán en el futuro, así como explorar los cambios sociales y estructurales que deben adoptar las políticas gubernamentales.

En Tunstall estamos comprometidos con estos objetivos y creemos firmemente en el empoderamiento de las personas adultas mayores frente al edadismo y a la visión negativa de la vejez. Nos posicionamos en contra del viejismo y luchamos cada día para eliminar los prejuicios y empoderar a las personas a las que atendemos desde nuestro servicio de teleasistencia.

Romper con los mitos y estereotipos de la vejez implica aceptar que hay muchas maneras de envejecer, que no sólo es posible avanzar hacia una idea determinada de persona mayor, sino que dependerá de la persona en concreto, de su carácter, de sus experiencias, de la educación recibida, del contexto en que se encuentre, de sus preferencias, hábitos y costumbres, etc.

Es decir, implica concebir a las personas mayores no como un grupo social homogéneo y estable, sino formado por personas diferentes entre sí, con problemas, preocupaciones y necesidades diferentes. Por eso nuestras personas usuarias no tienen un servicio de teleasistencia igual para todas: evaluamos su situación social, sanitaria, familiar, social…, creamos un plan individual específico en consenso con el usuario y lo modificamos cada vez que sea necesario. Somos pioneros en esta forma de aplicar el cuidado a través de la teleasistencia.

Asimismo, trabajamos activamente en el empoderamiento de las personas mayores a través de diversas acciones formativas. Como asegura Naciones Unidas, «empoderar a las personas mayores en todos los ámbitos del desarrollo, incluida su participación en la vida social, económica y política, ayuda tanto a garantizar su inclusión como a reducir las numerosas desigualdades a las que se enfrentan estas personas». Así, nuestro programa de envejecimiento activo está destinado a lograr hábitos de vida saludable, convivencia y autocuidado, así como una mayor participación de la comunidad en la atención y apoyo de las personas mayores y en situación de dependencia. Además, trabajamos para facilitar el acceso a recursos educativos, culturales y de ocio proyectando el crecimiento personal y fomentando las relaciones afectivas.